sábado, 11 de diciembre de 2010

Vacaciones de Invierno

-¿Sabes que odio?.-ni siquiera respondí, solo un leve sonido que salió de mi boca- Odio que todas las vacaciones de invierno sean lo mismo, digo, yo sé que son épocas familiares, y es cuando uno está cerca de los que quiere, pero a veces me gustaría hacer algo más.

-¿Cómo qué?-dije todavía con los ojos cerrados y acostado mientras ella jugaba con mi cabello.

-No lo sé, cualquier cosa. Estoy harta de pasar año nuevo en cualquier antro-bar que se haya puesto de moda para esas fechas. Debe de haber algo más, ¿no crees?

-Puedes, quedarte en tu casa.-dije después de un silencio- O en la mía.

-Muy gracioso, no realmente quiero hacer algo, una aventura, salir, buscar otra cosa.

-¿Otra cosa? No hay nada para hacer aquí.

-Entonces, vayamos a otra parte.

-¿Estás loca? Te imaginas todo lo que nos va a costar, además no creo que me dejen.

-Tienes razón, ni a mí. Es solo que a veces quisiera cambiar las cosas, te juro que estas vacaciones de verano voy a hacer algo que jamás he hecho, y va a ser totalmente diferente.

-Ahmmm, no lo sé, se me antojan más las vacaciones de invierno para hacer algo diferente.

-Tienes razón, a mí también.

Hubo un gran silencio, y en ese preciso momento se me ocurrió.

-Vámonos.

-¿Qué?

-Vámonos, ya, en este momento.-dije levantándome del sillón, y poniéndome la chamarra.

-¿A dónde?

-No lo sé, Torreón, Saltillo…¡Zacatecas! ¡Vamos a Zacatecas! Te va a encantar, es justo lo que te gusta, una ciudad colonial, con callejones y…

-Andrés, ¿estás loco? Digo, me encantaría, pero…

-Pero ¿qué? Tu misma lo dijiste, quieres hacer algo diferente estas vacaciones, pues hagámoslo, en el centro de la ciudad hay unos hostales donde nos podemos quedar, puedo llenar el tanque de  la camioneta y…

-Pero…no podemos irnos así como así, no se tu pero yo tengo familia que se preocupa por mí.

-Diles que…diles que…pasaremos el fin de año en Chihuahua con mis primos, así no tienes por qué regresar al día siguiente.

-Pero, ¿qué vamos a hacer allá?

-No sé, solo vamos, eso es lo interesante, además es una ciudad tiene que tener algún lugar donde divertirse, ¿no?

-Creo que…¡tienes razón! ¡Vámonos! Solo deja agarro mi ipod, y un libro. Espera…¿ropa?

-Uhmmmm, buena pregunta-me quede pensando mientras ella se metía a su cuarto- ¡No! Así déjalo, ya veremos qué podemos hacer.

Salió de su cuarto sin nada más que un libro y una chamarra, me sonrió y se acercó.

-¿Estás seguro de esto?

-La verdad no, pero estoy tratando de hacer que nuestras vacaciones sean diferentes a las de todos los años.

1 comentario:

nea-k-nanea dijo...

desearía poder sugerirle eso a mi novio! jaja muy bueno