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viernes, 30 de diciembre de 2011

Como romper un corazón en 4 pasos


Cuatro veinticinco de la mañana y aquí estoy escribiendo una entrada, que no estoy seguro pero casi creo que será la última del año. Como ya es costumbre, y supongo que lo han leído en todas partes, el tiempo ha pasado demasiado rápido y nos encontramos ya en las últimas horas del 2011, un año que pues bueno es imposible englobar todo lo que pasa en un año en pocas palabras así que cada quien tendrá sus ideas de lo que fue el año.

Pero bueno como es cierto en estas fechas todos miramos un poco hacía atrás viendo que fue lo que hicimos en todo el año, y lo más importante es usar eso para mirar hacía delante y seguir mejorando en la vida y esas cosas cursis que las personas suelen decir en estas épocas del año.

Pero bueno el real motivo por el que estoy aquí es para escribir una corta y sencilla guía para romper el corazón. Basándome en experiencias personales, así como ayuda de una amiga (que en algún momento llego a ser ex novia) he logrado resumir todo lo necesario para romper un corazón en cuatro sencillos pasos. 

NOTA: Úsese esta guía de la manera que usted quiera, yo la escribo para aquellas personas que quieran defenderse en algún futuro, en caso de que usted quiera romper un corazón piense bien las cosas antes de hacerlo, recuerde que esta jugando con los sentimientos de una persona, y uno no sabe cuando se pueden regresar las cosas. NO HAGA A LOS DEMÁS LO QUE NO QUIERE QUE LE HAGAN A USTED.

1 Gánese su confianza

El punto más importante de todos al momento de romperle el corazón a alguien es ganarse su confianza. Es importante, la confianza es difícil de conseguir y muy fácil de perder, cuando una persona esta dispuesta a darle su confianza a otro es un momento importante porque no solo significa que cree en esa persona sino en que esta dispuesta a hacer cosas por ella.

La confianza es importante al momento de romper un corazón porque es a través de esta con la cual haremos el daño a la persona. Para esto es importante entender una ley fundamental del corazón:

La fuerza con la que se romperá el corazón de una persona es directamente proporcional al tamaño de la confianza que nos llegue a tener.

Es por eso que si lo que buscamos es romper el corazón de una persona tenemos que conseguir su confianza, entre más grande sea esta confianza más efectivo será el momento decisivo y final de esta guía.

No es fácil conseguir la confianza de una persona, es quizás el proceso más largo de toda la guía porque es algo progresivo que se consigue con el paso del tiempo, no es algo que se otorgue de un día para otro, en cambio es algo que de poco en poco se va a consiguiendo hasta que llega el punto que es del tamaño exacto que quisiéramos.

Es importante tener cuidado en esta etapa para no adelantarse a las cosas que puedan suceder, un error en este paso fundamental puede significar el fracaso de toda la ruptura de corazón porque la confianza es la base principal al momento de estar con otra persona, y es ahí donde se tiene que empezar para romper el corazón.

2 Hágale creer que es todo para usted

Una vez que se haya conseguido la confianza de la otra persona es importante hacerle ver a esa persona que es importante. Ya sea de una forma u otra tenemos que hacer que la persona se dé cuenta que nos interesa y que estamos dispuestos a estar con ellos y sacrificar muchas cosas solo por ellas.

Es importante poner atención en esta etapa porque es aquí donde se puede hacer creer a la otra persona que lo tiene donde quiere. Este paso es un poco más sencillo que el anterior, ya que este solo trata de fingir sentimientos que se puede o no tener (es recomendable lo segundo).

Cumplidos, frases bonitas; darle a entender a esa persona que se le quiere y que se esta dispuesto a hacer cosas por ella.

Existen frases típicas que cada quien puede usar en esta etapa del proceso; por no ser una guía para enamorar personas se evitaran estas, lo único que se puede decir es que en esta parte del proceso uno tiene que enamorar a la otra persona, una vez ganada la confianza será mucho más sencillo hacerle creer a la otra persona que lo es todo para usted, lo cual es de suma importancia para el paso siguiente de la guía.

ATENCIÓN: Es importante evitar tener sentimientos por la otra persona antes de entrar a este paso, porque en caso de que se sienta algo verdadero por la otra persona se puede quedar estancado en este paso y fracasar en el plan de romper el corazón.

3 Haga que lo necesite

Una vez que ya se esta con la persona, que se tiene la confianza y que cree que lo es todo para usted sigue un paso crucial y un tanto más complicado.

Este paso se puede considerar el más importante ya que este medirá al final del proceso si se esta listo para romper el corazón o si todavía se tiene que esperar un poco más tiempo.

El tercer paso consiste en hacer que la otra persona lo necesite; que después de haber estado un tiempo juntos la otra persona empiece a necesitar hablar con usted, saber de usted, estar con usted. Haga que se enamore de su voz, de su forma de ser.

Si se consigue hacer con la suficiente fuerza se crea una dependencia de la otra persona hacía usted, dependencia que hará que al momento final de todo el proceso será para la otra persona más difícil dejarlo ir, por lo que es importante poner atención en este paso.

Si se hace que la persona se acostumbre a verlo todos los días, a hablar con usted, al momento en el que se separe la otra persona sentirá esa fuerte necesidad de saber algo de usted, de verlo, de escucharlo, lo cual simplemente hará mucho más satisfactorio el hecho de haberle roto el corazón porque podrá vivir en carne propia el sufrimiento de la otra persona.

4 Hágale ver que lodo lo que le dijo e hizo era pura mentira

Este paso en realidad es un poco más al libre albedrío, cada quien podrá aplicarlo de la manera que quiera pero la idea tiene que ser la misma, es el momento en el que realmente se le rompe el corazón a la otra persona.

Existen varias formas de hacerlo.

Una de ellas es alejarse lentamente, empezar a fingir indiferencia, dejar de importarse por cosas que antes parecían llamarnos mucho la atención, dejar de hacer las cosas que sabemos que enamoraban a la otra persona, dejar de hablar poco a poco.

Otro es irse con otra persona, ¿qué mejor que romperle el corazón a la otra persona mientras se esta disfrutando con otra? Este tiene un punto especial, a parte de que se rompe el corazón de la otra persona y usted se queda con alguien más, esta forma genera enojo en la otra persona, porque esa persona sabe que usted esta disfrutando con la otra persona y que él esta ahí sufriendo por una persona que ya ni piensa en él.

Uno de los más efectivos es el de cortar la relación de golpe. Esto hace que la otra persona se desespere y empiece a dudar de el porqué de ese cambio de actitud. El corazón se romperá progresivamente, esto combinado con cierto coraje, desesperación e insistencia de la contra parte, quien hará todo lo necesario para hacerle ver que esta tomando la decisión equivocada.

Claro que cada quien puede tener su forma de resolver este último paso pero lo más importante es el alejarse de la otra persona, recuerde que no hay nada que odie más una persona que la indiferencia y la perdida de confianza, esta es la que hace que un corazón se rompa.


ATENCIÓN: Repita el proceso las veces que quiera o hasta que la otra persona recuerde que tiene dignidad y autoestima para irse.


Es fácil romper un corazón, hay personas que parece que tienen especialidad en esto; y hay otros que parece que tienen especialidad en que se los rompan. Usted decide cual de estos quiere ser, solo tiene que practicarlo constantemente. Un tip que les puede funcionar, traten de evitar sentimientos, dejen de pensar en esas cosas que solo quitan el tiempo y hace que las cosas sean más difíciles y menos divertidas.

En caso de que sienta que la otra persona esta por romperle el corazón, defiéndase, cree su barrera y prepárese para lo peor porque posiblemente es lo que va a llegar.

El año se acaba y empieza uno nuevo, con muchas promesas y propósitos. Algunos se cumplirán y otros no, pero lo más importante es que disfrutemos de él ya que nunca se sabe que pueda suceder mañana.

Pasen felices fiestas, disfruten del año nuevo y recuerden que aquí estaremos el año que entra cumpliremos nuestro 5 aniversario, nuestra entrada 100 y tal vez nuestros 50 mil visitantes.

Muchas gracias por un año más y nos seguimos leyendo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Dos cafés


-Dos cafés, uno de vainilla y el otro así solo, gracias.- El mesero tomó la orden y nos dejó solos.

-¿Entonces?

-¿Entonces qué? Ya sabes todo lo demás, se acabó el día y para la mañana siguiente no era más que una más en la lista.

-Pero entonces si pasó algo.

-Sí, pero eso no cuenta, fue como que algo que nomás pasó y no va a volver a pasar.

-Pero se quedó en tu casa.

-¿Y eso qué? Por favor no significa nada.

El lugar estaba un poco lleno, las voces de las otras conversaciones eran un buen fondo ambiental, junto con la canción que habían puesto. Afuera hacía frío, ese invierno en especial había sido más frío que los demás, pero la gente estaba acostumbrada a las bajas temperaturas por lo que no estábamos sufriendo mucho.

-¿Y qué piensas hacer?

-Nada, seguir adelante, dejar de darle vueltas al asunto y dejarla ir. No puedo quedarme estancado con alguien que se porta así.

-Te gusta.

-¿Qué?

-Te gusta, y mucho, solo que no quieres aceptarlo.

-Vamos, solo fue algo de una noche, curiosidad, puedes decir que solo fui un capricho para ella. Además, te tengo a ti. ¿Qué más puedo pedir?- le sonreí y los dos nos empezamos a reír.

El mesero nos sirvió los cafés y ella se levantó a preparar el suyo. Empecé a tomar del mío cuando vi que había dejado su celular en la mesa. Por azares del destino en ese momento le llego un mensaje. “Rodolfo te ha enviado un mensaje”. Lo mire y no pude evitar sentir un poco de celos, llevaba menos de un mes conociéndolo y ya se llevaban como si se conocieran de hace mucho, pero no me podía quejar de alguna manera así comenzó lo nuestro.

-Te vuelve a buscar tu tipo ese.-le dije cuando se volvió a sentar.

-Llevaba toda la semana sin saber de él.

-Es martes.

-Bueno pero llevaba mucho sin saber que había sido de él.-Agarró el celular y empezó a leer el mensaje.-Me invitó a cenar.

-¿Irás?

-Claro, ¿porque no?-dijo mientras empezaba a contestar el mensaje. No pude evitar hacer un sonido, me molestaba la idea de que ella saliera con él.- ¿Te molesta?

-No, es solo que…

-Es solo ¿qué?-dijo mientras empezaba a sonreír.- No te estarás empezando a poner celoso ¿o sí?

-Un poco.

-¡Jorge! No salgas con eso, desde que empezamos dijimos que nada de celos.

-Pues ¿Qué quieres que haga? Es inevitable.

-¡Ah sí! Pero tú sales con la tipa esa y se queda a dormir en tu casa y yo no puedo decir nada.

-Ya, ya relájate. Sólo te llevas tan bien con él. Así nos llevábamos tú y yo.

-Llevábamos.

-¿Por qué no podemos seguir siendo así?

-Porque ya pasó.

-No pasó.

-Bueno, ya pasamos esa etapa, ahora sólo.

-Ahora sólo somos el plato de segunda mesa del otro.

-No lo digas así, suena…suena feo.

-Pero así es ¿no?

-No exactamente, hay muchas veces que salimos juntos.

-Sí pero de qué sirve si al día siguiente sales con este tipo.

-Y tú con cualquier chava que te haga ojos bonitos en la escuela.

-¡Ay, ay! Ni que fuera un mujeriego o algo así.

-No lo eres, pero bien que intentas.

-Claro que no, solo me llevo muy bien con las personas.

-Ya como quieras.

Tomé de mi café, ella estaba un poco molesta tenía la mirada perdida en la ventana, sabía que ese “Ya como quieras” en realidad significaba mucho más, pero no quería decirlo.

-No es para tanto, ve con él y pásatela bien.

-Ya no voy a salir con él.

-¿Por qué?

-Porque te molesta, no quiero hacer cosas que te molestan.

-¿En serio? ¿Y desde cuando piensas tanto en mí?

-Desde que empezamos esto, sino recuerdas.

-¿Qué empezamos? Nunca empezamos nada, las cosas solo se dieron y ya.

-Pero se dieron bien.

-Sí, pero eso no significa nada.

-Claro que sí, significa que hay algo.

-Pero no estamos dispuestos a estar juntos.

-¿Ah no?

La miré, ahora si me miraba a los ojos, había algo diferente en su mirada, sus ojos brillaban como si estuvieran a punto de llorar. Llevábamos varios meses saliendo, y las cosas sólo se habían dado, no estábamos seguros de si podíamos estar juntos pero aun así lo habíamos intentado.

-¿Qué quiere decir eso?

-Nada, es sólo que, a veces me gustaría estar contigo bien.

-Pero estamos bien.

-No ese tipo de bien. Me refiero a estar. Despertar y saber que en tu casa tú despiertas y piensas en mí así como yo en ti. Ir a la escuela sabiendo que si estas sentado en una mesa haciendo tarea puedo llegar, abrazarte y darte un beso sin que nos vea alguna de las chavas que te gustan. Poder ir juntos a cualquier parte, salir como dos personas que están juntos. Quedarme en tu casa a ver películas y poder quedarme a dormir.

-¡Vaya! Eso que dices suena tan…tan…tan cursi Daniela, por favor.

-Yo sé que es cursi, pero a veces me gustaría.


-¿Para qué? ¿Para que puedas ponerlo en Facebook y que tus amigas le pongan “me gusta” y te pongan cosas como “Se ven bien lindos juntos”, “que padre amiga” o esas cosas tontas que se ponen? ¿Para que puedas decir frases que incluyan “Mi novio”? No Daniela, por favor no hay que poner etiquetas o formalizar nada.

-No estoy diciendo que le pongamos etiquetas, solo compromiso.

-¿Compromiso? Por favor has salido con cinco tipos diferentes en lo que llevamos saliendo, y esos son los que me he enterado.

-¿Y tú?

-¿Yo que? La chava de ayer fue una, y antes de ella no hubo otra. Rechacé dos veces a la chava que más me gustaba todo porque estaba contigo. Le dejé de hablar a mi ex novia porque ya estaba contigo. ¿Quieres algo más?

Soltó una pequeña lágrima que rápidamente se limpió con la manga de su chamarra.

-Quiero estar contigo.

-Eso ya lo tienes.

-No entiendes, quiero estar contigo.

-Si entiendo, pero es algo que no estamos listos para hacer.

-¿Por qué no?

-No sé, simplemente no estamos listos.

Le agarre la mano y le sonreí, ella sujeto mi mano fuerte y también sonrió.

-Se me enfrió el café.-Dijo riéndose un poco.

-A mí también.-levanté la mano para pedir la cuenta.-Vámonos.

-¿Qué vamos a hacer?

-Supongo que estar juntos, ¿no?


viernes, 30 de septiembre de 2011

Un café


No podía recordarlo con facilidad, era como si simplemente no hubiera pasado, como si fuera el recuerdo de otra persona y él solo lo estuviera tratando de recordar. Se sentía tan lejano e irreal que el solo hecho de tratar de traerlo al presente parecía un proceso complicado. Recordaba escenas fugaces, una noche, una historia, una pelea, pero nada concreto.

Miró su vaso, no había tomado mucho de su café, aún se sentía caliente el vaso y lo sujetaba fuerte con una mano. Tenía la mirada fija en la puerta y veía como a través del vidrio seguía cayendo nieve en la calle. El cielo seguía siendo gris hasta donde le alcanzara la vista y el frio podía verse desde su lugar. El reloj marcaba cinco para las seis, después de verlo se acercó el café a los labios.

Se esforzó un poco más para recordar, pero le parecía algo imposible. La recordaba a ella, de eso si estaba seguro. Sus dientes blancos, su sonrisa contagiosa, sus labios rosas, su nariz pequeña, y sobre todo los puntos que alrededor de sus mejillas formaban unas pequeñas pecas. Recordaba sus ojos, grandes, atentos a todo lo que sucedía cerca de ella. Recordaba haber estado con ella en algún momento perdido entre los años de preparatoria. En su mente existía la idea de que llegó a ser una persona importante y que por azares del destino habían estado juntos.

Recordaba el antes de todo eso. Los años de secundaria, de preparatoria, las fiestas, los bailes. Recordaba el después, separaciones, decisiones, despedidas, graduación. Pero no podía recordar ese durante, no lograba llegar a su mente de ninguna manera.

Levantó la cabeza y vio el lugar vacío en frente de él, el reloj y por último la puerta. El local no era muy grande por dentro, había siete mesas colocadas de una manera casi estratégica. Dos de ellas estaban ocupadas, la primera por una pareja que discutía en voz baja para no llamar la atención, en la otra una mujer que tomaba café mientras leía un pequeño libro negro.

Pudo recordar la última vez que la vio. Claro que para ese entonces ya eran únicamente amigos, y ella ya había salido con otras personas, aunque él seguía aferrado a lo que en su tiempo fue. Era una noche de verano y estaban en una boda. Habían ido separados como era de esperarse, pero por alguna razón terminaron hablando toda la noche. Una conversación sin rencores, ni sentimientos encontrados; comentarios graciosos, burlas, risas y la promesa de volver a salir algún día.

Tuvieron que pasar dos años para que esa promesa se volviera realidad, y ahora él estaba sentado expectante a que ella cruzara aquella puerta.

Volvió a mirar el reloj, pasaban ya diez minutos de la hora que había dicho, se volvió a acercar el café a los labios y bebió un poco. Trato de recordar su primer beso con ella, aunque no lograba sentirlo como un recuerdo suyo tenía una vaga imagen de una historia, como si lo hubiera visto en una película o leído en alguna parte. No tenían mucho de estar saliendo, era un día de inicios de otoño o por lo menos algo así recordaba. Habían estado juntos todo el día pero no lo habían planeado de esa manera. Se conocían desde varios años atrás, pero hasta ese momento no se habían dado una oportunidad. Era de noche ya, y aunque no lo habían planeado se habían quedado solos.

Mientras iban en el carro él pensaba en besarla pero no encontraba el momento para hacerlo. Tampoco se sentía de cierta manera seguro de que podía hacer eso. Cuando llegaron a su casa ella tardo para despedirse. Se quedaron platicando en el carro de cualquier cosa, parecía que era la primera vez que salían solos. Él se bajó, le abrió la puerta y la acompaño hasta la puerta. Ella lo miro, se acercó, le dio las gracias y lo abrazó. Él la abrazó y al momento de separarse y despedirse la comisura del labio de ella rozó ligeramente la de él, ambos sintieron los labios del otro y se separaron sin estar seguros de si había sido un beso o no. Ella lo miro y se acercó un poco más, él hizo lo mismo y sin darse cuenta sus labios ya se habían encontrado. Esta vez estaban los dos seguros de que era un beso, su primer beso.

Miró su café, el sonido de la puerta lo hizo voltear, pero no era ella. Un señor de unos cuantos años entró y detrás de él la calle seguía vacía. El reloj marcaba ya 20 minutos más de la hora que habían acordado. Trató de mantener la calma y le dio otro trago a su café.

Tal vez se había precipitado mucho. Tenía dos años sin verla, quizás haber hablado bien con ella antes de invitarla, se dejó llevar por el momento. La había encontrado en una tienda, la coincidencia los llevó ahí. Cuando la vio no pudo evitar sonreír un poco, y ella hizo lo mismo.  Se saludaron y después de hablar un poco él la invitó a ir por un café el jueves. Ella aceptó y quedaron así, de una manera informal, sin darse números de teléfono, sin nada.

Siguió tratando de recordar algún otro momento con ella, venían a su mente algunas discusiones. No era común que discutieran, en realidad habían tenido que pasar varios meses para que tuvieran su primera discusión. De cierta manera siempre estaban de acuerdo en las mismas cosas, y cuando algo no parecía estar bien lo resolvían sin problemas. Pero un día simplemente no pudieron y empezaron a gritarse el uno al otro, el tema de la discusión no importaba, era la primera vez que se decían palabras de ese tipo el uno al otro. No paso a más pero el efecto de la primera discusión quedo durante un tiempo.

Miró la puerta y vio entrar a una pareja agarrados de la mano. Quizás su relación no había sido tan perfecta como él recordaba. En su mente vagaba una idea de haber tenido una de las relaciones más perfectas de su historia. Pero no estaba seguro si realmente había sido así o si eran simplemente una combinación de una relación real con escenas de comedias románticas, canciones e historias que había escuchado en alguna parte.  De cierta manera después de tanto años había perfeccionado los malos detalles de ese tiempo para convertirlos en lo que a él le gustaba recordar de vez en cuando, y esperar encontrar a alguien que lo hiciera sentir de la misma manera que ella.

Bebió otra vez de su café, estaba empezando a enfriarse. Dejó de ver el reloj y la puerta. Una pequeña idea de que tal vez no llegaría empezó a hacerlo sentirse un poco inquieto. Se habían prometido aquella salida y era su momento para demostrarle que todavía sentía algo por ella, que después de ese tiempo y de las personas con las que había estado ella seguía siendo la más importante.

Llegó a su mente el recuerdo de cuando ella se separó por primera vez de él. O más bien de cuando ella dejo de confiar en él, lo que significaría el fin de su relación. Habían pasado ya varios meses, ocho para ser exactos. Su relación, aunque había tenido sus altas y bajas, seguía siendo tan estable como siempre, las discusiones no eran tan frecuentes pero habían dejado de ser un momento desconocido para ambos.  A pesar de que a lo largo de la relación ambos seguían saliendo con amigos y amigas las cosas nunca se habían complicado hasta aquel día.

Era un viernes por la noche y él había salido con varios amigos. Conoció a una chica aquella noche y después de hablar con ella durante toda la fiesta se ofreció a llevarla a su casa. No estaba muy seguro de lo que había pasado pero al día siguiente ella parecía haberse enterado. Reaccionó de una manera muy tranquila pero eso no evitó que le pidiera dejar de salir.

Los primeros días después de eso él no podía creer lo que había pasado, pero después de unas semanas siguió su vida, así como había visto a ella hacerlo como si nunca hubiera pasado nada y como si en realidad nunca hubieran estado juntos.

Pasaron muchos meses hasta que se volvieron a ver, y aunque él seguía sintiendo algo por ella no pasaría nada, o por lo menos eso pensaba él. Por alguna extraña razón un día se quedaron solos, y sin darse cuenta se volvieron a besar. Pero después de haberse besado él notó cierto arrepentimiento en la expresión de ella. Esa no sería la última vez que llegará a pasar eso pero él sentía que realmente ella se arrepentía de que esas cosas pasaran.

Bebió de su café mientras veía por la ventana, la nieve ya había parado pero las calles seguían tapizadas de blanco. Por la calle se veía  a la gente abrigada caminar, se notaba claramente el humo de su aliento cada vez que exhalaban. Los carros pasaban por la calle con precaución, aunque ese era el tercer año consecutivo que nevaba la gente seguía sin estar acostumbrada a manejar en la nieve.

Al final de ese año fue la última vez que estarían juntos como pareja y después de eso cada quien saldría con diferentes personas. Estaban seguros de que no podían seguir juntos, ella simplemente no confiaba en él. La relación había dejado de ser lo que era y simplemente era una sombra de lo que un tiempo fue. Después de haber estado juntos ocho meses y saliendo un mes se separaron de una manera casi definitiva.

Pasó un año hasta que se volverían a ver pero esta vez ya sin rencores, sin ideas de estar juntos otra vez. En esa boda sería la última vez que la vería, y seguía sin estar seguro de si realmente sentía algo por ella.

Dio un trago a su café y soltó un suspiro. Aquellos recuerdos le hacían entrar en cierto estado de melancolía, o tal vez había sido el café. Pero sentía un extraño vacío en el estómago.  

Habían pasado dos años después de eso y su vida se había normalizado de cierta manera. En todo ese tiempo había sabido muy poco de ella, chismes que de vez en cuando le decían pero no estaba muy seguro de si eran ciertos o no. De cualquier manera había perdido gran importancia en su vida. De vez en cuando recordaba algo de aquella relación pero conforme pasó el tiempo esos recuerdos se volvían imágenes combinadas.

Ese día que la vio en la tienda parecía tan diferente, en algún momento pensó que ella se había emocionado igual que él por verlo, pero fue simplemente una idea que él mismo creo, parecía feliz sin duda, pero feliz por encontrarse con alguna vieja amistad, era como si hubiera olvidado lo que había pasado, como si ese tiempo juntos en realidad no hubiera pasado ni importado.

Dio un último trago a su café, miro por la ventana y vio la calle vacía. Agarro sus cosas de la mesa, tiró el café a la basura y abrió la puerta. Afuera hacía mucho frio y aunque el reloj marcaba las 6 con 53 minutos el salió con una gran sonrisa pintada en su rostro.

martes, 23 de noviembre de 2010

En la puerta de su casa


Una idea tonta, ¿en qué momento se me había ocurrido?
Camine lentamente hacia la puerta. Cada paso que daba me hacía dudar más, como si en algún momento fuera a entrar en razón y me diera la media vuelta olvidándome de todo, pero cuando menos me di cuenta ya estaba frente a la puerta. Empecé a temblar, no sé si por miedo, nervios o frio pero estoy segura de que empecé a temblar. Me sentía un poco ridícula, temblando frente a su puerta sin saber exactamente qué estaba haciendo ahí.
Levante la mano lentamente y di tres toquidos a la puerta, suaves casi como queriendo que no los escucharan. Pero era muy tarde, escuche que alguien gritaba algo y luego pasos dentro de la casa dirigiéndose a la puerta. Mi corazón empezó a acelerarse, sentía una pequeña sensación, y luego sentí ganas de abrir la puerta y decirle todo, absolutamente todo. Abrió la puerta una niña, no pasaba de los doce años.
-¿Sí?
-Hola, ¿está tu hermano?-le pregunte con una voz un poco temblorosa.
-Sí-se quedó callada y hubo un silencio un tanto incómodo.
-¿Puedes hablarle?-asintió y se metió a la casa gritándole a su hermano, oí pasos bajando escaleras, me puse nerviosa ahora si sería él. Abrió la puerta, y ahí estaba, sorprendida un poco de verme ahí.
-¿Paola?- Me puse nerviosa, era, creo, la primera vez que lo escuchaba decir mi nombre, no era realmente como me lo imaginaba, pero era algo, abrí la boca pero no salió nada de ella.-¿Qué haces aquí?-pregunto mientras no dejaba de observarme.
-Esque…pasaba por aquí…y…-sentía como mi lengua se pisaba y no se entendía nada de lo que decía.-Y…pensé….en… ¡Hola!-dije sonriendo y saludándolo con la mano.
Se rió fuertemente, en ese momento empecé a ponerme roja, sentía como la cara se me empezaba a calentar, y como los ojos se me empezaban a poner vidriosos por el mismo calor de mi cara. Balbuceé y no pude decir nada, el siguió riendo no era una risa burlona, pero era diferente.
-¿A decir hola?-dijo el cuándo dejo de reír. No supe que decir, me quede callada y se puso un poco más serio.-Entiendo, hola también, ¿nomas a eso viniste?
Estaba parado ahí enfrente de mí, viéndome, yo seguía totalmente roja, lo podía sentir, veía como sus ojos pasaban por mis mejillas y luego a mis ojos.
Di un paso para atrás, y luego me di la media vuelta y empecé a caminar, cuando había avanzado unos pasos lo escuche gritar.
-Está bien, perdón Paola, no sé qué me paso, ven por favor.-Seguí caminando, escuche sus pasos detrás de mí, y luego sentí su brazo detenerme.-Paola, perdón, no quería reírme, pero no sé, perdón.
Volteé a verlo con unos ojos brillosos, una lágrima corría por mi mejilla cuando me detuvo.
-No…necesitas pedir perdón, me voy.-dije yo entre sollozos, pero su brazo me seguía deteniendo.-Suéltame.
Hizo que me volteara a verlo, esquive sus ojos para que no me viera llorando.
-Discúlpame, no era mi intención hacerte sentir así, en serio.-lo mire a los ojos y vi algo de sinceridad en sus ojos.
-Está bien, tal vez exagere un poco.
-Que linda, por venir a decir hola nadamas.-dijo el sin soltarme el brazo, pero sujetándolo más ligeramente.
-Bueno no es lo único que venía a decir.-dije un poco más tranquila.
-¿Entonces?
-También quería decirte que, me agradas.-dije mientras me volvía a poner roja.
-Tú también me agradas, aunque no te conozca muy bien.-sonrió, pero no había entendido.
-No, realmente me agradas.-le dije viéndolo directamente a los ojos por primera vez.
-Ouch, eso cambia el asunto.-dijo el soltándome el brazo.
-Creo que no te lo debí de haber dicho.-dije mientras miraba al piso.
-No, está bien, es importante que lo digas, malo fuera que te lo quedaras guardado, es solo que no puedo decir lo mismo.
-Entiendo, solo quería decírtelo.
-Gracias, supongo que es muy importante para ti, y para mí lo es también.
-Está bien, entonces tengo que irme, solo…quería decir eso.
-Que te vaya bien, entonces, y lo siento por no poder darte lo que buscas.
-No te preocupes, no siempre se puede tener lo que uno quiere.
Me alejé molesta, ¿Cómo era capaz de decir eso sin siquiera conocerme realmente? Apenas sabía mi nombre.
-¡Paola!-volteé cuando grito mi nombre.- Encontraras a alguien mejor.
Sonreí y me alejé.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Una respuesta...

Me di cuenta que llevo solamente 4 entradas en lo que va del año, y la verdad que triste, pensar que mi primer año tuve 42, y eso que se supone que las cosas tienden a crecer, pero yo no, 42, 13, 13 y ya veremos este año con cuantas termino. Ahora que lo pienso también descuide un poco mi Suite101, tengo que escribir algo nuevo, pero realmente limitan mucho mis entradas, ya que en realidad tienen que ser artículos y no entradas, pero bueno eso ya lo arreglare después, espero.

Creo que ya tenía una idea de algo sobre que escribir, inspirado en una pequeña entrada de otro de mis blogs, tiene que ver con unas cosas que me han pasado muchas veces y que supongo que a ustedes también, o por lo menos han escuchado una historia similar.

Escribí en una ocasión, no recuerdo si en realidad lo hice, acerca de cuando las cosas terminan, y déjenme decirles que hoy repetiré el tema, solamente que ahora hablare de las cosas que terminan antes de empezar.

Creo que hemos escuchado muchas frases a cerca de eso, cosas que terminan antes de empezar, es algo común, aunque suene contradictorio, pero pasa algunas veces.

Por lo menos a mí sí, y muchas veces, aunque me han dicho mucho a cerca de todo eso, creo que hay cosas ciertas. Por ejemplo, dicen que ese tipo de finales inmediatos sirven para que no duela tanto, para que en el momento en el que tengas que aceptar que termino no existan recuerdos a cerca de esa persona, y la verdad siento que tienen razón, realmente lo que duele en una separación son los recuerdos, todo eso que se deja atrás, y entre más intensas sean las experiencias con una persona más difícil será separarse de ella. Por ejemplo, cuando se acaba un semestre no te duele la separación de tus compañeros de clase ¿Por qué? Porque los puedes ver después, no fueron tan intensas las experiencias, muchas cosas. Pero en el momento de separarse de un grupo con el que viviste alguna experiencia de auto superación o religiosa, aunque haya durado 3 o 4 días la separación es mucho más fuerte. Entonces eso es algo de lo que carecen los finales inmediatos.

¿A qué me refiero con un final inmediato? Un final inmediato es algo que termina sin ni siquiera tener tiempo de existir, o más bien, se acaba tan rápido que no pasa nada en realidad, existe algo así en la química y en otras cosas, pero como siempre yo me refiero al punto de vista de pareja y todo eso.

Nos puede pasar que nos empieza a gustar alguien, y estamos apenas como que empezando a interesarnos de verdad en esa persona, pero en lo que menos nos damos cuenta pasa algo que nos hace imposible el terminar con esa persona, y ya no tenemos que olvidar de todo; a eso me refiero con un final inmediato, las cosas terminaron antes de que pudieran empezar.

No tiene nada de malo la verdad, siempre pasan porque uno se da cuenta de algo que no había visto antes, puede ser alguna forma de ser de aquella persona, alguien que volvió o se fue de nuestras vidas, o de la vida de la otra persona, o en casos extremos pues ya se imaginaran.

Últimamente no he estado muy concentrado, no sé porque, se podrán haber dado cuenta de que no he estado inspirado ni nada por el estilo, pero supongo que tiene que ver con los exámenes, o todas esas cosas...no se me siento raro últimamente, pero bueno sigamos con esto.

Bueno, como no se me ocurre que seguir escribiendo (porque siempre me pasa eso cuando según yo tengo una muy buena idea para escribir) contestare a una lectora que he tenido recientemente; yo sé que alguno de ustedes se han puesto a leer mis entradas, o por lo menos lo hacen hasta que se aburren, pero ella aparte de hacerlo se ha dedicado a comentar en todas las entradas, y hay unas cuantas cosas que me gustaron mucho:

...está bien padre leer primero las entradas recientes iluego las anteriores porque es como tus cambios en una línea del tiempo!

Me encanta esta frase, porque en verdad eso es el blog, es una línea del tiempo de todo lo que me ha pasado a través de los años, aunque tengo entradas que no tienen que ver con mi vida la mayoría tienen que ver con acontecimientos recientes, y es por eso que cuando leo mis entradas pasadas yo mismo me rio, por todo lo que llegue a escribir.

  pienso que no puedo expresarme bien o confundiria lo que estoy tratando de decir

Creo que ahora entiendes un poco de lo que me pasa muchas veces yo también estoy confundido y ni siquiera sé que estoy escribiendo, y no solo porque la entrada se me complico, sino simplemente porque estoy confundido en mi vida, exactamente como en este momento.

 es normal sufrir y llorar al principio y ya despues lo superas y esperas un dia reunirte con ellos

Sí es cierto, todo eso es normal, y siempre he dicho que es mejor superarlo que olvidarlo, porque olvidar a una persona que falleció es lo peor que puedes hacer, ya que es lo único que puede mantenerla viva, los recuerdos.

hay que aprender a utilizar la nostalgia a tu favor no? (como tu que escribes cosas lindas)

Gracias por lo de lindas, pero yo creo que simplemente les diría cosas, y sí, lo más importante es saber sacarle provecho a todo lo que te dan, y hay muchas formas de hacerlo, yo escogí solo una de las muchas que existen, y sería bueno que cada quien tuviera una

es posible amar a alguien pero no querer regresar? tu que piensas??

Definitivamente, o por lo menos en mi punto de vista sí, hasta por el simple hecho de hacer que esa persona esté mejor, porque tal vez a veces no somos lo mejor para una persona, o simplemente sabes que las cosas no funcionarán, si no funcionaron una vez a veces podemos creer que no funcionarán una segunda, pero un sentimiento tan fuerte es muy difícil que desaparezca así como así.

la respuesta a una de tus preguntas: feniletilamina, dopamina, norepinefrina y oxitocina... cuando se combinan provocan esas sensasiones que nos encantan... por desgracia nos volvemos tolerantes y x eso el mundo del enamoramiento es tan inestable. no significa que el amor se acave

A eso es exactamente a lo que me refiero, a todas esas reacciones químicas que se generan por el simple hecho de creer que alguien nos gusta, pero bueno no sé, alguien me dijo que esas reacciones eran exactamente el amor, y que eso no hacía que el amor no existiera, solo que tuviera una explicación lógica.

es como ke el tipo de platicas ke me gustan pero nadie platica..

Y  a mí me encantan ese tipo de pláticas, una amiga una vez me dijo que le encantaría escuchar lo que pienso, porque dice que todo ha de ser como mis entradas, y realmente a veces si pienso como si estuviera escribiendo una entrada, pero es cuando me doy cuenta que no todos mis pensamientos son importantes.


Pero bueno, eso es poco de lo mucho que ha escrito Lectora Divertida, y la verdad le agradezco por eso, y también les agradezco a todos los demás lectores, es por ustedes que el blog sigue existiendo, porque simplemente yo podría dejar de escribir aquí y seguir escribiendo atrás de mis cuadernos como lo hago en algunas ocasiones.

Sé que la entrada esta algo pobre, pero se me ocurrió algo importante.

Saludos y nos seguimos leyendo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Entrada Omitida

Sabía que no tenía tan poquito sin escribir, no sé porque llegue a pensar que mi última entrada era del 1 de Junio, pero esa era en otro blog, entonces aquí tengo mucho más sin escribir. Pero bueno, voy a aprovechar que tengo tiempo, y algo de inspiración; de la misma manera me di cuenta que tocar el piano me hace inspirarme, lo cual puede ser un punto a mi favor, y al blog también. Me hice tantas promesas para estas vacaciones, y todavía tengo tiempo, así que espero poder cumplirlas. Digamos que esta será una noche productiva, tengo muchas ganas de escribir, y terminando esta entrada creo que le avanzare a aquel cuento alargado que tengo guardado por ahí, he pensado publicar algunos fragmentos aquí en el blog, así ustedes podrían decirme que les parece, pero eso lo dejo a ustedes, en caso de que les guste la idea dejen un comentario, un simple Si sería suficiente para saber, digamos que ya después yo llegare a mis conclusiones.


Pues ¿qué ha pasado en estos días? Muchas cosas, demasiadas, es algo que tienen las vacaciones de especial todos los días pasa algo, o si no todos los días por lo menos más seguido. Cuando no son vacaciones generalmente la escuela te mantiene un poco ocupado, claro que sales entre semana pero no es lo mismo porque sabes que al día siguiente tienes escuela; sin embargo las vacaciones son como si todos los días fueran fines de semana, cada quien sabe cómo aprovechar sus vacaciones, algunos simplemente no hacen nada, otros salen todos los días, otros se van a otras partes, algunos entran a trabajar, bueno ya cada quien sabe qué hacer, lo único que digo es que en vacaciones suelen pasar más cosas que en no vacaciones (¿habrá un término específico para la época que no son vacaciones?).


Pero bueno, lo importante es que estamos aquí y con ganas de escribir, ahorita hace como unos 10 o 15 minutos se me ocurrió algo sobre que escribir y es sobre las cosas que uno sabe pero le gusta ignorar, y existen de todo tipo, existen las cosas buenas, las malas, las raras y las que son capaces de arruinarte el día.


A mí me pasa mucho, cuando tengo algún problema con una relación algunos de mis amigos o amigas me empiezan a decir, "es que no te das cuenta, te está usando..." bla bla bla, lo que yo digo al final es: "claro que me doy cuenta, me está usando porque quiere conseguir esto, o quiere llegar a esto", el punto es que si lo sé, lo sé desde el principio, pero por alguna extraña razón me gusta pasarlo por alto, ignorarlo, aunque en realidad el significado de la palabra ignorar es (según la RAE como ya es de costumbre) no saber algo, o no tener noticia de algo; pero ya se ha aceptado el uso que se le ha dado últimamente de hacer caso omiso de algo. Así que lo usaremos de esa manera por el resto de la entrada.


Bueno, a lo que me refiero en realidad es a que en varias ocasiones estoy consciente de todo lo que puede y va a pasar, también estoy consciente de la mayoría de las cosas que piensa y/o siente la otra persona, y también estoy consciente del por qué y el qué de las cosas, sin embargo hay algo dentro de mí, no sé qué, pero hay algo que me obliga a pasar todo eso por alto, a ignorarlo, y simplemente seguir, como si realmente no supiera nada; después cuando todo termina me doy cuenta de que ya sabía todo, sabía lo que iba a pasar.


Si las cosas terminan mal, termino triste, me doy cuenta de que todo eso lo pude evitar, si tan solo hubiera hecho todo a un lado, si tan solo le hubiera hecho caso a la otra parte de mí que me decía, "Sabes a donde va todo esto, ¿por qué le sigues?", y lo único que puedo hacer es levantar los hombros y decir "No tengo ni idea".


Ignorar lo que sabemos y lo que no sabemos puede ser malo en algunas ocasiones, aunque en otras puede ser bueno. Es algo muy complicado de explicar en realidad pero creo que algunos de ustedes si lo han sentido antes. Es el simple hecho de saber algo, pero seguir las cosas como si no las supieras, por varias razones, para no hacer sentir mal a alguien, para ver que hacen las demás personas, para ver en donde terminan las cosas, o simplemente por el hecho de que te gustan las cosas como están y sabes que el aceptar que sabes eso va a cambiar todo lo demás.


Ignorar las cosas cuando estas en una relación pueden ser tan benéficas como perjuicioso. Depende mucho del caso y también de las personas. Por ejemplo, cuando dos personas están "quedando", por así decirle, apenas se están conociendo, sin embargo existen rumores y/o chismes de la otra persona, que a lo mejor uno de ellos escucho, y a pesar de ser malos la persona prefirió pasarlos por alto, y cuando estuvo con ella se dio cuenta de que realmente ninguna de esas cosas eran ciertas, o tan exageradas como decían; ignorar lo que se sabe o se cree saber ayudo en esta ocasión. Pero si una persona se entera de que la otra le puso el cuerno, y que realmente está seguro, ignorarlo no va a servir de nada, el daño existe, y si finges no saberlo solo para que la otra persona siga contigo, entonces realmente tienes un gran problema, porque no sabes distinguir lo que te ayuda y lo que no; si llega a pasar algo así lo mejor que puedes hacer es aceptarlo, y enfrentarlo. Pero bueno, es por eso que digo que algunas veces ignorar lo que se sabe puede ser bueno o no.


---Puse algo de música, es realmente cómodo escuchar música cuando escribes, aunque algunas veces no me ayuda a concentrarme, listo vuelto a inspirar---


Pero, ¿realmente se puede ignorar algo y seguir viviendo como si nunca se hubiera tenido conocimiento de ello?


Depende de muchos factores, pero mi respuesta es No. Realmente es imposible seguir como si las cosas nunca hubieran pasado, sean buenas o sean malas. Simplemente, cuando sabes que le gustas a alguien tu actitud hacia esa persona cambia, ligeramente o enormemente, pero cambia. Si no quieres nada con ella tratas de alejarte, de no darle alas, si quieres algo tratas de hablarle más de acercarte a ella. Pero ese es el caso de enterarse de una verdad que puede cambiar algo pero, ¿saber algo desde el principio?


Eso es algo diferente, es digamos lo que me pasa, ya se los explique, pero el punto es, que es más fácil ignorar este tipo de cosas, porque son cosas que ya sabes de antemano, es decir no te cambian la forma de ver o de portarte con alguien, porque simplemente ya lo sabías, o lo dedujiste, o que se yo. El punto es que son diferentes tipos de verdades y de situaciones, pero se los digo por experiencias estas si se pueden omitir casi por completo. Sin embargo son las verdades que te atormentan cuando las cosas no salen bien, pero de igual manera son las que te hacen sentir mucho mejor cuando las cosas si salen bien.


¿Y saben que es lo peor de todo?


Me está pasando en este mismo momento, ahorita mismo, se cómo está todo el contexto, conozco las cosas, se cómo no van a terminar, sin embargo aquí estoy, con las ilusiones a todo lo que dan, ignorando todo lo que ya se solo por una vaga ilusión que está escondida por alguna parte y que ni siquiera tengo idea de si se puede volver real.


Por eso no me gustan las ilusiones, según yo las había olvidado, pero son parte del inconsciente humano, son cosas que no se pueden borrar, es como si no quisieras tener hambre, o como si escucharas una canción que te gusta y no la cantaras aunque sea dentro de ti.


Simplemente hay algo más fuerte que no puedo ignorar, y que exactamente es eso lo que me hace ignorar todo lo demás, a pesar de que las cosas son imposibles, me digo a mí mismo "va a valer la pena, vas a ver", el problema es que nunca voy a ver, realmente son cosas que debería de olvidar, pero no, no puedo; realmente no puedo.


Pero bueno, ¿qué se le puede hacer? Yo sé que no soy la única persona, porque es motivo de canciones, películas y muchas cosas más, es simplemente el hecho de dejar todo a un lado por una ilusión, pero bueno también vale la pena analizar qué tipo de ilusión es, y que tan real puede ser, pero en algunas ocasiones eso también puede no importarnos.


En los últimos días mi vida ha cambiado un poco, y sé que seguirá cambiando, lo más importante ahorita es que el mundial está cerca, faltan menos de 2 días para que empiece, lástima que en el cable no pasen todos los partidos, pero bueno veré en la compu los que crea que valgan la pena.


La entrada sigue muy corta así que tal vez le agregue algo extra ahorita que la lea otra vez toda, pueden haber un par de cosas que pase por alto (valga la redundancia), pero bueno ahorita reviso ortografía y público.


Me encanta esto, realmente podría trabajar haciendo esto. Y como dije, le seguiré al cuento largo, en caso de que quieran que publique una primera parte, solo díganmelo, estoy a su disposición.

Muchas gracias por leerme, nos seguimos escribiendo.