lunes, 15 de noviembre de 2010

Fragmento


Un pequeño fragmento de un cuento que estoy escribiendo:
Solo era una silla, nada mas, no tenía por qué ser tan importante.
Se acercó a ella, realmente no tenía nada especial, cuatro patas, hecha de madera, vieja por lo visto, crujía un poco al momento de sentarse, no era muy cómoda, sin duda en sus tiempos debió de haber sido una silla barata, ahora no costaba ni un décimo de su precio original, se notaba que la habían pintado varias veces, quizás para aumentarle su valor, tenía astillas y un diseño muy antiguo, no tenía nada especial, absolutamente nada. Pero era tan intrigante.
La toco con una mano, o por lo menos eso intento, pero se detuvo a escasos centímetros de ella, como si algo le impidiera tocarla, quería sentir la madera bajo sus dedos, las astillas, pero no pudo, algo se lo impidió.
Volteo la mirada para no verla, incluso el verla le molestaba, le desesperaba, no era más que una silla, ¿Por qué tenía que elegir esa? ¿Qué tenía de especial?
Se oyeron pasos en el piso de arriba, volteo su cabeza y miro el techo hasta que los pasos pararon, casi justo en su cabeza, dejo de voltear y recordó la silla, seguía ahí, ajena a todo lo que ocurría alrededor de ella, como si todo lo que no fuera ella no importara absolutamente nada, y para él así era, o por lo menos así parecía en ese momento.
Estiró la mano una vez más, ahora sí estaba decidido a tocarla, soltó un suspiro y se alejó. Simplemente no podía, era imposible para él en ese momento. Camino hacía la ventana, afuera la ciudad seguía su rumbo, fuera de él, fuera de la silla, fuera de ese cuarto.
Los pasos se volvieron a oír en el piso de arriba, esta vez con mayor estruendo, cada paso que se escuchaba era más fuerte que el anterior, después alcanzó a escuchar una puerta, y después pasos bajando la escalera. Volteó hacía el pasillo que llevaba a las escaleras y apareció. Su miradas se cruzaron él asintió y ella siguió su camino a la puerta, soltó un leve murmullo y salió.
Él la siguió por la ventana, la vio caminar por la calle, saludar a unas cuantas personas y desaparecer al doblar la esquina. Después de eso la casa se volvió totalmente silenciosa, y eso solo acrecentaba la esencia de la silla que ahora estaba a sus espaldas.
La vio fijamente, no era más que una silla, no tenía por qué intrigarle tanto, se dirigió decidido a ella y a escasos centímetros estiro la mano, el contacto de la madera rasposa en sus dedos le hizo darse cuenta de lo que estaba haciendo, la sujeto fuertemente, se sentía muy rugosa, se podían distinguir algunas astillas, sentía hasta el color, ese café despintado y vuelto a pintar tantas veces, un disfraz para hacerla parecer algo que hace mucho tiempo dejo de ser. Puso la otra mano sobre ella y después algo atrevido surgió en su cabeza, sentarse. ¿Por qué no? Para eso estaba hecha, y de eso funciono tanto tiempo. Se sentó rápidamente, sin pensarlo, pero en el momento en que su cuerpo descanso se arrepintió de haberlo hecho, una gran depresión se apodero de él, tantas cosas tantas palabras, recuerdos, sentimientos volvieron a su mente.
Se levantó rápidamente, no se atrevía a mirar a la silla, había roto su promesa, una promesa que había tratado de mantener desde el día que la hizo y en ese momento había desperdiciado todo ese tiempo, como si nada más importara realmente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola wisi!!
ya hace muchiiisimo tiempo que no pasaba por aqui, esque no e podido con las tareas de la escuela, y la verdad asi sera por otro ratotee!! porque ya casi termina este semestre y tengo mas cosas que hacer!! pero en cuanto sepa que me fue bien seguire leyendo tus entradas jaja
me gusta este cuento, me gusta tu redaccion y todo, espero que pongas la segunda parte pronto porque me da mucha curiosidad lo de la silla, ya masomenos estoy sacando mis conclusiones de porque es tan intigante jajaja pero no quiero adelantarme, a ver si coincido!!
bueno wisi te dejo, te felicito por tu cuento porque si fuera un libro no me quedaria en esta pagina jejeje
atte LD

nea-k-nanea dijo...

hey! de casualidad pasé por aquí... leí un poco... y de verdad espero seguir leyendo, también escribo, aunque no en la web... es un buen trabajo, el ritmo es muy bueno, aunque faltaría un poco describir el entorno para entrar más en la historia. de verdad muy buena idea, me intrigó, y me gustó... solo queda corregir pequeños errores de ortografía y acentos, pero ya está!
felicidades... no dejes de publicar lo que sigue!