sábado, 17 de diciembre de 2011

Llovía


Llovía, sí estoy seguro que llovía.

-¿Por qué me dices eso?

-Porque es importante que lo sepas, puedes terminar lastimado.

Tal vez no llovía, pero si era de noche.

Caminé hacia ella, traté de agarrarle la mano y se rio.

-¿De qué te ríes?

-De nada importante.-Sonrió y me dio un beso.

Ya recordé, era de noche, había llovido todo el día, las ventanas todavía tenían gotas de agua.

Odiaba que se portara así, como si nada hubiera pasado, como sí ese momento no fuera importante.

Se alejó y se sentó en un sillón, después soltó un suspiro.

-Hace rato que no limpias aquí ¿verdad?-Miraba con un poco de asco el sillón y después me sonrió.-¿Te acuerdas cuando vine por primera vez?

-Como olvidarlo.

-Esa noche estabas muy nervioso.

-Claro que lo estaba…

Se rio, me acerqué al sillón y me senté a su lado, ella se recostó en mis piernas.

Hacía frío, lo recuerdo porque el intermitente encendido y apagado de la calefacción era el único sonido de fondo.

-La verdad, yo no estaba muy segura de estar aquí.

-¿A qué te refieres?

-Sí, en ese momento no sabía muy bien si en realidad quería salir contigo.

-Pero terminaste aquí.

-Bueno de cierta manera sí, pero no estaba segura de si era lo correcto.

-Igual dijiste que me amabas.

-¡Oh no!, no lo hice.-Dijo ella levantándose y mirándome.

-Sí, lo hiciste, en este mismo sillón.

Ahora que recuerdo había música de fondo, a ella le encantaba poner música de fondo.

-Me acordaría de eso.

-Yo me acuerdo de eso, estábamos aquí sentados, te bese…

-No, yo te besé.

-¿Qué?

-Yo te besé,  tú nunca ibas a dar el primer paso. Yo tuve que acercarme a ti y casi darte el beso.

-Bueno, me besaste, después nos besamos, y cuando estábamos los dos acostados aquí dijiste que me 
amabas.

-¿Por qué habría dicho algo así?

-No lo se, ¿andabas peda?

-No.-dijo riéndose.

-¿Por qué estas tan segura?

-Porque…

-Porque…-dije esperando su respuesta.

-Porque no quería que la primera vez yo anduviera peda.

-Pero acabas de decir que no estabas segura de si querías conmigo.

-Bueno cambié de opinión.

-No puedes cambiar de opinión de algo del pasado.

Me miró, después levantó los hombros y se volvió a acostar en mis piernas.

-¿Será?-dije al cabo de un rato.

-¿Será qué?

-¿Será que enamore a la señorita Sofía?

-¿De que hablas?

-¡Vamos! Finges que no me quieres, te quitas cuando te voy a dar un beso, no me dejas agarrarte la mano, porque te gané.

-No es un concurso.

-No pero te gané.

-No puedes ganar nada si no estábamos concursando.

-Pero hice que te enamoraras, ¡hice que Sofía Rivera se enamorara de mí!

-No hiciste nada.

-¿Estas segura?

Me miró, había cierto toque de odio, como si eso fuera para ella un insulto más que cualquier otra cosa.

-Y con eso, no solo hice que dependieras de mí, lastimé tu orgullo.

-¿Quieres dejar de creer que lo sabes todo?

-¿No es así?

Se levantó, caminó a la ventana y… ¿estaba llorando? No recuerdo si estaba llorando. Miró por la ventana un rato, y después volteo.

-¿Qué quieres que te diga?

-La verdad nada, tu silencio habló mucho mejor de lo que tu has hecho en todo este tiempo.

Se mordió ligeramente un labio.

-Todo es temporal.

-Hay cosas que no lo son.

-¡Sí! ¡Lo son! ¡Todo en este mundo se acaba!

-¿Hasta lo que sientes?

-¡Quieres dejar de ser tan cursi! ¡Esas cosas del amor y todo eso! Son sólo fantasías, cosas que no existen pero que te hacen creer para que tengas la idea de que existe algo mejor.

No se en que momento empezó a gritar, mucho menos como terminé parado, me miró fijamente.

-¿Eso es lo que piensas? Que no vale la pena intentar algo.

-¿Para qué intentarlo? Se como va a terminar, así ha terminado todas las veces.

-¿A qué le tienes miedo?

-A que te alejes de mi, y que ya no te pueda tener.

-¿Y por eso prefieres perderme?

-No te estoy perdiendo.

-¿Estas segura?

Me miró, y por un momento vi en su mirada temor, o duda, o algo parecido a ese sentimiento en el que no quería perderme y quería estar conmigo.

-No quiero perderte.

Se acercó a mí, o tal vez yo me acerqué, el punto es que estaba en frente de ella.

-¿Entonces tenía razón? Le gane a la señorita Sofía Rivera.

-No te emociones tanto.

Dijo mientras me abrazaba y sonreía. La abracé.

No fue el mejor final de todos.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Dos cafés


-Dos cafés, uno de vainilla y el otro así solo, gracias.- El mesero tomó la orden y nos dejó solos.

-¿Entonces?

-¿Entonces qué? Ya sabes todo lo demás, se acabó el día y para la mañana siguiente no era más que una más en la lista.

-Pero entonces si pasó algo.

-Sí, pero eso no cuenta, fue como que algo que nomás pasó y no va a volver a pasar.

-Pero se quedó en tu casa.

-¿Y eso qué? Por favor no significa nada.

El lugar estaba un poco lleno, las voces de las otras conversaciones eran un buen fondo ambiental, junto con la canción que habían puesto. Afuera hacía frío, ese invierno en especial había sido más frío que los demás, pero la gente estaba acostumbrada a las bajas temperaturas por lo que no estábamos sufriendo mucho.

-¿Y qué piensas hacer?

-Nada, seguir adelante, dejar de darle vueltas al asunto y dejarla ir. No puedo quedarme estancado con alguien que se porta así.

-Te gusta.

-¿Qué?

-Te gusta, y mucho, solo que no quieres aceptarlo.

-Vamos, solo fue algo de una noche, curiosidad, puedes decir que solo fui un capricho para ella. Además, te tengo a ti. ¿Qué más puedo pedir?- le sonreí y los dos nos empezamos a reír.

El mesero nos sirvió los cafés y ella se levantó a preparar el suyo. Empecé a tomar del mío cuando vi que había dejado su celular en la mesa. Por azares del destino en ese momento le llego un mensaje. “Rodolfo te ha enviado un mensaje”. Lo mire y no pude evitar sentir un poco de celos, llevaba menos de un mes conociéndolo y ya se llevaban como si se conocieran de hace mucho, pero no me podía quejar de alguna manera así comenzó lo nuestro.

-Te vuelve a buscar tu tipo ese.-le dije cuando se volvió a sentar.

-Llevaba toda la semana sin saber de él.

-Es martes.

-Bueno pero llevaba mucho sin saber que había sido de él.-Agarró el celular y empezó a leer el mensaje.-Me invitó a cenar.

-¿Irás?

-Claro, ¿porque no?-dijo mientras empezaba a contestar el mensaje. No pude evitar hacer un sonido, me molestaba la idea de que ella saliera con él.- ¿Te molesta?

-No, es solo que…

-Es solo ¿qué?-dijo mientras empezaba a sonreír.- No te estarás empezando a poner celoso ¿o sí?

-Un poco.

-¡Jorge! No salgas con eso, desde que empezamos dijimos que nada de celos.

-Pues ¿Qué quieres que haga? Es inevitable.

-¡Ah sí! Pero tú sales con la tipa esa y se queda a dormir en tu casa y yo no puedo decir nada.

-Ya, ya relájate. Sólo te llevas tan bien con él. Así nos llevábamos tú y yo.

-Llevábamos.

-¿Por qué no podemos seguir siendo así?

-Porque ya pasó.

-No pasó.

-Bueno, ya pasamos esa etapa, ahora sólo.

-Ahora sólo somos el plato de segunda mesa del otro.

-No lo digas así, suena…suena feo.

-Pero así es ¿no?

-No exactamente, hay muchas veces que salimos juntos.

-Sí pero de qué sirve si al día siguiente sales con este tipo.

-Y tú con cualquier chava que te haga ojos bonitos en la escuela.

-¡Ay, ay! Ni que fuera un mujeriego o algo así.

-No lo eres, pero bien que intentas.

-Claro que no, solo me llevo muy bien con las personas.

-Ya como quieras.

Tomé de mi café, ella estaba un poco molesta tenía la mirada perdida en la ventana, sabía que ese “Ya como quieras” en realidad significaba mucho más, pero no quería decirlo.

-No es para tanto, ve con él y pásatela bien.

-Ya no voy a salir con él.

-¿Por qué?

-Porque te molesta, no quiero hacer cosas que te molestan.

-¿En serio? ¿Y desde cuando piensas tanto en mí?

-Desde que empezamos esto, sino recuerdas.

-¿Qué empezamos? Nunca empezamos nada, las cosas solo se dieron y ya.

-Pero se dieron bien.

-Sí, pero eso no significa nada.

-Claro que sí, significa que hay algo.

-Pero no estamos dispuestos a estar juntos.

-¿Ah no?

La miré, ahora si me miraba a los ojos, había algo diferente en su mirada, sus ojos brillaban como si estuvieran a punto de llorar. Llevábamos varios meses saliendo, y las cosas sólo se habían dado, no estábamos seguros de si podíamos estar juntos pero aun así lo habíamos intentado.

-¿Qué quiere decir eso?

-Nada, es sólo que, a veces me gustaría estar contigo bien.

-Pero estamos bien.

-No ese tipo de bien. Me refiero a estar. Despertar y saber que en tu casa tú despiertas y piensas en mí así como yo en ti. Ir a la escuela sabiendo que si estas sentado en una mesa haciendo tarea puedo llegar, abrazarte y darte un beso sin que nos vea alguna de las chavas que te gustan. Poder ir juntos a cualquier parte, salir como dos personas que están juntos. Quedarme en tu casa a ver películas y poder quedarme a dormir.

-¡Vaya! Eso que dices suena tan…tan…tan cursi Daniela, por favor.

-Yo sé que es cursi, pero a veces me gustaría.


-¿Para qué? ¿Para que puedas ponerlo en Facebook y que tus amigas le pongan “me gusta” y te pongan cosas como “Se ven bien lindos juntos”, “que padre amiga” o esas cosas tontas que se ponen? ¿Para que puedas decir frases que incluyan “Mi novio”? No Daniela, por favor no hay que poner etiquetas o formalizar nada.

-No estoy diciendo que le pongamos etiquetas, solo compromiso.

-¿Compromiso? Por favor has salido con cinco tipos diferentes en lo que llevamos saliendo, y esos son los que me he enterado.

-¿Y tú?

-¿Yo que? La chava de ayer fue una, y antes de ella no hubo otra. Rechacé dos veces a la chava que más me gustaba todo porque estaba contigo. Le dejé de hablar a mi ex novia porque ya estaba contigo. ¿Quieres algo más?

Soltó una pequeña lágrima que rápidamente se limpió con la manga de su chamarra.

-Quiero estar contigo.

-Eso ya lo tienes.

-No entiendes, quiero estar contigo.

-Si entiendo, pero es algo que no estamos listos para hacer.

-¿Por qué no?

-No sé, simplemente no estamos listos.

Le agarre la mano y le sonreí, ella sujeto mi mano fuerte y también sonrió.

-Se me enfrió el café.-Dijo riéndose un poco.

-A mí también.-levanté la mano para pedir la cuenta.-Vámonos.

-¿Qué vamos a hacer?

-Supongo que estar juntos, ¿no?


viernes, 30 de septiembre de 2011

Un café


No podía recordarlo con facilidad, era como si simplemente no hubiera pasado, como si fuera el recuerdo de otra persona y él solo lo estuviera tratando de recordar. Se sentía tan lejano e irreal que el solo hecho de tratar de traerlo al presente parecía un proceso complicado. Recordaba escenas fugaces, una noche, una historia, una pelea, pero nada concreto.

Miró su vaso, no había tomado mucho de su café, aún se sentía caliente el vaso y lo sujetaba fuerte con una mano. Tenía la mirada fija en la puerta y veía como a través del vidrio seguía cayendo nieve en la calle. El cielo seguía siendo gris hasta donde le alcanzara la vista y el frio podía verse desde su lugar. El reloj marcaba cinco para las seis, después de verlo se acercó el café a los labios.

Se esforzó un poco más para recordar, pero le parecía algo imposible. La recordaba a ella, de eso si estaba seguro. Sus dientes blancos, su sonrisa contagiosa, sus labios rosas, su nariz pequeña, y sobre todo los puntos que alrededor de sus mejillas formaban unas pequeñas pecas. Recordaba sus ojos, grandes, atentos a todo lo que sucedía cerca de ella. Recordaba haber estado con ella en algún momento perdido entre los años de preparatoria. En su mente existía la idea de que llegó a ser una persona importante y que por azares del destino habían estado juntos.

Recordaba el antes de todo eso. Los años de secundaria, de preparatoria, las fiestas, los bailes. Recordaba el después, separaciones, decisiones, despedidas, graduación. Pero no podía recordar ese durante, no lograba llegar a su mente de ninguna manera.

Levantó la cabeza y vio el lugar vacío en frente de él, el reloj y por último la puerta. El local no era muy grande por dentro, había siete mesas colocadas de una manera casi estratégica. Dos de ellas estaban ocupadas, la primera por una pareja que discutía en voz baja para no llamar la atención, en la otra una mujer que tomaba café mientras leía un pequeño libro negro.

Pudo recordar la última vez que la vio. Claro que para ese entonces ya eran únicamente amigos, y ella ya había salido con otras personas, aunque él seguía aferrado a lo que en su tiempo fue. Era una noche de verano y estaban en una boda. Habían ido separados como era de esperarse, pero por alguna razón terminaron hablando toda la noche. Una conversación sin rencores, ni sentimientos encontrados; comentarios graciosos, burlas, risas y la promesa de volver a salir algún día.

Tuvieron que pasar dos años para que esa promesa se volviera realidad, y ahora él estaba sentado expectante a que ella cruzara aquella puerta.

Volvió a mirar el reloj, pasaban ya diez minutos de la hora que había dicho, se volvió a acercar el café a los labios y bebió un poco. Trato de recordar su primer beso con ella, aunque no lograba sentirlo como un recuerdo suyo tenía una vaga imagen de una historia, como si lo hubiera visto en una película o leído en alguna parte. No tenían mucho de estar saliendo, era un día de inicios de otoño o por lo menos algo así recordaba. Habían estado juntos todo el día pero no lo habían planeado de esa manera. Se conocían desde varios años atrás, pero hasta ese momento no se habían dado una oportunidad. Era de noche ya, y aunque no lo habían planeado se habían quedado solos.

Mientras iban en el carro él pensaba en besarla pero no encontraba el momento para hacerlo. Tampoco se sentía de cierta manera seguro de que podía hacer eso. Cuando llegaron a su casa ella tardo para despedirse. Se quedaron platicando en el carro de cualquier cosa, parecía que era la primera vez que salían solos. Él se bajó, le abrió la puerta y la acompaño hasta la puerta. Ella lo miro, se acercó, le dio las gracias y lo abrazó. Él la abrazó y al momento de separarse y despedirse la comisura del labio de ella rozó ligeramente la de él, ambos sintieron los labios del otro y se separaron sin estar seguros de si había sido un beso o no. Ella lo miro y se acercó un poco más, él hizo lo mismo y sin darse cuenta sus labios ya se habían encontrado. Esta vez estaban los dos seguros de que era un beso, su primer beso.

Miró su café, el sonido de la puerta lo hizo voltear, pero no era ella. Un señor de unos cuantos años entró y detrás de él la calle seguía vacía. El reloj marcaba ya 20 minutos más de la hora que habían acordado. Trató de mantener la calma y le dio otro trago a su café.

Tal vez se había precipitado mucho. Tenía dos años sin verla, quizás haber hablado bien con ella antes de invitarla, se dejó llevar por el momento. La había encontrado en una tienda, la coincidencia los llevó ahí. Cuando la vio no pudo evitar sonreír un poco, y ella hizo lo mismo.  Se saludaron y después de hablar un poco él la invitó a ir por un café el jueves. Ella aceptó y quedaron así, de una manera informal, sin darse números de teléfono, sin nada.

Siguió tratando de recordar algún otro momento con ella, venían a su mente algunas discusiones. No era común que discutieran, en realidad habían tenido que pasar varios meses para que tuvieran su primera discusión. De cierta manera siempre estaban de acuerdo en las mismas cosas, y cuando algo no parecía estar bien lo resolvían sin problemas. Pero un día simplemente no pudieron y empezaron a gritarse el uno al otro, el tema de la discusión no importaba, era la primera vez que se decían palabras de ese tipo el uno al otro. No paso a más pero el efecto de la primera discusión quedo durante un tiempo.

Miró la puerta y vio entrar a una pareja agarrados de la mano. Quizás su relación no había sido tan perfecta como él recordaba. En su mente vagaba una idea de haber tenido una de las relaciones más perfectas de su historia. Pero no estaba seguro si realmente había sido así o si eran simplemente una combinación de una relación real con escenas de comedias románticas, canciones e historias que había escuchado en alguna parte.  De cierta manera después de tanto años había perfeccionado los malos detalles de ese tiempo para convertirlos en lo que a él le gustaba recordar de vez en cuando, y esperar encontrar a alguien que lo hiciera sentir de la misma manera que ella.

Bebió otra vez de su café, estaba empezando a enfriarse. Dejó de ver el reloj y la puerta. Una pequeña idea de que tal vez no llegaría empezó a hacerlo sentirse un poco inquieto. Se habían prometido aquella salida y era su momento para demostrarle que todavía sentía algo por ella, que después de ese tiempo y de las personas con las que había estado ella seguía siendo la más importante.

Llegó a su mente el recuerdo de cuando ella se separó por primera vez de él. O más bien de cuando ella dejo de confiar en él, lo que significaría el fin de su relación. Habían pasado ya varios meses, ocho para ser exactos. Su relación, aunque había tenido sus altas y bajas, seguía siendo tan estable como siempre, las discusiones no eran tan frecuentes pero habían dejado de ser un momento desconocido para ambos.  A pesar de que a lo largo de la relación ambos seguían saliendo con amigos y amigas las cosas nunca se habían complicado hasta aquel día.

Era un viernes por la noche y él había salido con varios amigos. Conoció a una chica aquella noche y después de hablar con ella durante toda la fiesta se ofreció a llevarla a su casa. No estaba muy seguro de lo que había pasado pero al día siguiente ella parecía haberse enterado. Reaccionó de una manera muy tranquila pero eso no evitó que le pidiera dejar de salir.

Los primeros días después de eso él no podía creer lo que había pasado, pero después de unas semanas siguió su vida, así como había visto a ella hacerlo como si nunca hubiera pasado nada y como si en realidad nunca hubieran estado juntos.

Pasaron muchos meses hasta que se volvieron a ver, y aunque él seguía sintiendo algo por ella no pasaría nada, o por lo menos eso pensaba él. Por alguna extraña razón un día se quedaron solos, y sin darse cuenta se volvieron a besar. Pero después de haberse besado él notó cierto arrepentimiento en la expresión de ella. Esa no sería la última vez que llegará a pasar eso pero él sentía que realmente ella se arrepentía de que esas cosas pasaran.

Bebió de su café mientras veía por la ventana, la nieve ya había parado pero las calles seguían tapizadas de blanco. Por la calle se veía  a la gente abrigada caminar, se notaba claramente el humo de su aliento cada vez que exhalaban. Los carros pasaban por la calle con precaución, aunque ese era el tercer año consecutivo que nevaba la gente seguía sin estar acostumbrada a manejar en la nieve.

Al final de ese año fue la última vez que estarían juntos como pareja y después de eso cada quien saldría con diferentes personas. Estaban seguros de que no podían seguir juntos, ella simplemente no confiaba en él. La relación había dejado de ser lo que era y simplemente era una sombra de lo que un tiempo fue. Después de haber estado juntos ocho meses y saliendo un mes se separaron de una manera casi definitiva.

Pasó un año hasta que se volverían a ver pero esta vez ya sin rencores, sin ideas de estar juntos otra vez. En esa boda sería la última vez que la vería, y seguía sin estar seguro de si realmente sentía algo por ella.

Dio un trago a su café y soltó un suspiro. Aquellos recuerdos le hacían entrar en cierto estado de melancolía, o tal vez había sido el café. Pero sentía un extraño vacío en el estómago.  

Habían pasado dos años después de eso y su vida se había normalizado de cierta manera. En todo ese tiempo había sabido muy poco de ella, chismes que de vez en cuando le decían pero no estaba muy seguro de si eran ciertos o no. De cualquier manera había perdido gran importancia en su vida. De vez en cuando recordaba algo de aquella relación pero conforme pasó el tiempo esos recuerdos se volvían imágenes combinadas.

Ese día que la vio en la tienda parecía tan diferente, en algún momento pensó que ella se había emocionado igual que él por verlo, pero fue simplemente una idea que él mismo creo, parecía feliz sin duda, pero feliz por encontrarse con alguna vieja amistad, era como si hubiera olvidado lo que había pasado, como si ese tiempo juntos en realidad no hubiera pasado ni importado.

Dio un último trago a su café, miro por la ventana y vio la calle vacía. Agarro sus cosas de la mesa, tiró el café a la basura y abrió la puerta. Afuera hacía mucho frio y aunque el reloj marcaba las 6 con 53 minutos el salió con una gran sonrisa pintada en su rostro.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Después de tanto tiempo


Para ser sincero no me gustan tanto los días lluviosos, pero tengo que aceptar que tienen cierto efecto en las personas, y en mi la mayoría de las veces me dan un poco de inspiración. Eso y que cambiaron la interfaz de blogger por lo que ahora hasta se me antoja escribir. Pero fuera de eso sé que tenía mucho tiempo sin escribir.


Sobre las cosas que han pasado puedo decirles que todo es muy diferente ahora, puedo decir que después de este verano pasaron cosas suficientes como para que me diera cuenta de que realmente deje de ser una persona romántica.

Me encontré con una parte de mi pasado que puedo afirmar que es y sigue siendo muy importante para mí, y yo sé que después de tanto tiempo suena bien ridículo y patético, pero bueno uno nunca decide esas cosas y bla bla bla, cosas cursis de ese tipo.

Pero bueno, el punto es que estos días ha llovido mucho, y como es puente pues entonces me la he pasado en Delicias, que para los que no sepan es mi tierra natal, no le voy a decir pueblito pero voy a decir que es una ciudad chica, un poco más chica de lo normal, pero sigue siendo ciudad.

Hace rato que deje las mega entradas en una idea de que eso me ayudaría a escribir más, pero simplemente no me he dado el tiempo, que antes me daba, para sentarme a escribir en el blog. Y de hecho he descuidado todos mis demás proyectos. Hace meses que no abro el archivo de la historia de 50 páginas que tenía escrito, tengo como 20 cuentos sin terminar, y ahorita mismo empecé otra historia que espero vaya para largo, pero siento que estoy haciendo muchas cosas pero en realidad no estoy terminando nada. Estos días he estado medio raro, no sé cómo si todo me molestara. Descubrí que a veces piensas que una persona es especial y que puede cambiar, pero de alguna manera siempre encuentran la forma para decepcionarte.

A través de estos años he descubierto que las personas en realidad no van a cambiar por ti, a lo mejor pueden evitar ciertas actitudes pero realmente es muy difícil que cambien solo por otra persona. Esa es una de las muchas definiciones de amor, o por lo menos eso he escuchado por ahí. Que el amor es cambiar para que la otra persona sea feliz. Pero entonces eso sería contradictorio, porque si la persona te ama y tú cambias entonces no eres la persona de la que se enamoró; pero bueno supongo que simplemente no vale la pena desgastarse tratando de definir algo como eso.

Puedo decirles que nunca esperen que una persona cambie por ustedes. Como ya les dije en algún momento hace mucho que deje de esperar que pasaran cosas buenas. Cuando uno espera a que pasen cosas buenas pueden pasar dos cosas:
·            Esa cosa buena que nos imaginamos llega a pasar, entonces no nos sorprendemos aunque nos gusta que haya pasado. Lo disfrutamos de una manera un poco mayor porque como realmente creíamos que iba a pasar entonces nos preparamos para lo que se vendría después.
·            En caso de que esa cosa no pase entonces la desilusión es doble, una porque no paso y otra porque realmente esperábamos que pasará. Entonces cualquier cosa que pase, aunque sea buena pero no del nivel de lo que imaginábamos, no va a ser suficiente para mantenernos satisfechos.
Es por eso que decidí que dejar de esperar a que cosas buenas pasen es la mejor opción. Me considero una persona que puede ser buen partido, y es por eso que durante muchos años creí que encontraría al amor de mi vida en alguna situación romántica. O esperaba que alguna chava se diera cuenta de repente que le gusto y que podemos hacer muy buena pareja. Y pase un par de años haciendo eso, esperando a que alguien se diera cuenta de que ella era la persona perfecta para mí. Hoy deje eso a un lado, ahora lo que hago es dejar de esperar esas cosas, buscar un poco y si no sirve dejar de hacerlo, a fin de cuentas uno no siempre está hecho para estar con alguien o para tener a alguien a su lado.

Realmente eso del amor de tu vida es una definición un poco curiosa, porque realmente no puede existir una persona para cada uno de nosotros, realmente no existen ni siquiera el número de personas suficientes para hacer eso. De igual manera a veces se siente bien estar con una persona especial.

Si me siguen por twitter pueden pensar que últimamente he andado un poco enamorado, pero puedo desmentirlos. Sí hay una persona especial y todo pero creo que no es ese amor romántico que sentía hace tiempo, no sé si porque yo cambie o las cosas son diferentes pero el punto es que hay algo que no me tiene cómodo.

A veces suele pasar que realmente no nos sentimos cómodos con alguna persona, podemos salir con ellos y hablar bien y todo pero hay algo que nos impide estar en una relación con esa persona, la mayoría de las veces ni siquiera sabemos por qué. Pero de igual manera intentarle siempre es bueno.

Hace poco llegue a la conclusión de que muchas personas con las que voy a salir en realidad nunca voy a terminar con ellas, pero de igual manera me gusta volverme un buen recuerdo, aquella persona que cuando se acuerden de mi sonrían porque realmente los momentos que pasamos juntos despiertan en ellas ese sentimiento, el de sonreír solo por un recuerdo.

Y es por eso que yo trato de encontrar algo bueno de cada relación que tengo (ya les he hablado de eso antes ¿verdad?). Siempre que se termina una relación con alguna persona trato de buscar las cosas que realmente valen la pena, aquellos recuerdos que esas personas me dejan y que de cierta manera me van a preparar para conocer a aquella persona que realmente será muy especial para mí. Aunque tengo que admitir que en algunas ocasiones las cosas que me dejan son cambios para mal y no para bien, en otras ocasiones simplemente son cambios, que no se pueden catalogar como malos ni como bueno, simplemente cosas que dejan de ser como siempre han sido que hacen que todo parezca diferente.

Es cierto que últimamente deje de ser la persona romántica que era antes, supongo que a eso se debe la falta de entradas y de inspiración para escribir, a que simplemente deje de ver muchas cosas con ojos de enamorado, deje de ver las cosas como aquella persona que espera encontrarse al amor de su vida en algún restaurant, o que espera que en alguna clase encuentre a aquella persona que nunca había visto y que a partir de ese momento se convertirá en la persona más especial. También he notado ese cambio en los cuentos que escribo, simplemente mis historias dejaron de ser románticas, ahora simplemente son historias.

En algún momento de estos años descubrí que uno no tiene por qué estar prestando sus sentimientos a cualquier persona que creamos que se puede convertir en alguien especial. Aprendí a volverme un poco más selectivo. Aunque debo de admitir que de cierta manera eso me ha alejado de algunas personas, pero descubrí que realmente a veces es mucho mejor estar lejos. El problema es que desde que aprendí ese nuevo método para ser más selectivo con las personas que me gustan ahora me han gustado mucho menos. Digo antes según yo encontraba al amor de mi vida dos veces por semana, ahora es difícil que diga que alguien es el amor de mi vida.

Hace unos meses me atreví a darle esos sentimientos a una persona, sí sí y pensé que regresaría mi parte romántica, y al principio parecía así. Después pasaron unas cosas que realmente mataron toda esa parte mía, entonces deje de ser esa persona romántica, me convertí en la parte de la relación que siempre he criticado. Y aunque me lastimaron sigo queriendo a esa persona, pero es algo extraño porque después de tanto tiempo sin darle mi "corazón" a nadie escojo a una persona que no supo qué hacer con él, y que termino lastimándolo de una manera que no habían hecho antes. Y si eso me hubiera pasado hace dos o tres años créanme que hubiera hecho el mayor drama del mundo, y hubiera escrito miles de entradas de eso, y hubiera puesto estados en Facebook y muchas cosas. Ahora simplemente sonreí y dije, ya lo sabía. Las cosas dejaron de sorprenderme, y realmente de alguna manera siempre espero lo peor de las cosas.

Dicen que si haces cosas buenas eso te pasará. Pero también dicen que si piensas cosas malas eso es lo que atraerás. Y bueno yo siento que a mí me pasan esas dos cosas, y aunque hace rato que intento dejar de decirle Karma (porque en realidad el karma es una ente mucho más grande que esas cosas) pero yo creo que de esa manera muchas personas podrán visualizar a lo que me refiero. Y tengo que decirles que por más supersticioso que se escucha, lo he puesto en práctica y realmente ha funcionado.

Ahora ya no espero que las cosas salgan bien, y realmente deje de buscar al amor de mi vida, o lo que quiera que sea. Supongo que es simplemente que no he encontrado a la persona indicada, o tal vez ya la encontré pero por cosas que han pasado no estoy con ella, o yo que sé. Simplemente quiero seguir escribiendo, que volver a ser aquella persona que podía escribir cosas sin sentido alguno, no se algunas veces somos capaces de extrañar partes de nuestro pasado a pesar de que sabemos que en realidad nunca volverán, díganmelo a mí.

Así que ahora me siento una persona diferente, ya no me despierto pensando que encontrare al amor de mi vida. Aunque sigo twitteando cosas sobre eso, y sigo diciendo mis comentarios románticos, pero la diferencia es que antes yo mismo me los creía, y ahora simplemente los digo porque se volvió algo casi inconsciente para mí. Y eso ocasiona que algunas personas que están cerca de mí se confundan y piensen cosas que no son. O se molesten por cosas que realmente nunca pasaron, o no están pasando. Simplemente soy una persona que se quedó con la costumbre de decir cosas románticas de repente.

Pero no sé, algunas veces siento que simplemente es algo temporal, y que en cualquier momento aparecerá la persona indicada que me vuelva a hacer que sea la persona que era antes. Pero eso de vivir en el pasado me tiene harto, últimamente mi pasado se ha instalado en mi presente, y personas que yo creí que ya no tenían nada que ver conmigo entran para confundirme.

Saben que es lo peor de todo. Muchas veces yo creo cosas que realmente no son. A veces hay cosas que para mí son muy importantes pero que realmente para esa otra persona no lo son., Me ha pasado últimamente, con cierta persona en específico. Yo sé que era persona realmente no hace las cosas de la manera que mi mente las piensa, pero aun así para mi es imposible imaginarme otra cosa que no sea eso, simplemente no puedo evitarlo, como les dije se convirtió en algo inconsciente para mí y simplemente lo pienso sin darme cuenta. Aunque ya no me lo creo, pero primero lo pienso, y después me digo que realmente no es como yo lo pienso, que para esa persona en realidad no significo nada esa conversación que tuvimos, o ese momento que pasamos juntos, o el habernos visto, o cualquier cosa.

Supongo que esta entrada esta como muy escrita al aire, y realmente no habla de nada, tiene mucha paja, pero espero que les guste o por lo menos que les haya servido de algo. Escribo para desahogarme pero que mejor que ayudar a otras personas mientras yo mismo me desahogo, es ganar-ganar.

Tratare de subir alguno de los cuentos que tengo, hay uno que termine pero tengo que limpiarlo un poco antes de poder subirlo aquí, si ven que pasa mucho tiempo y no lo hago recuérdenme que a veces se me olvidan las cosas.

Gracias a todos los que, a pesar de mi irregularidad, siguen leyendo mi blog, siempre es bueno saber que hay personas que les gusta leer esto. Créanme que a mí me gusta mucho escribirlo.

Saludos y nos seguimos leyendo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Un poco de todo...

Bueno como dice el título, un poco de todo. Sé que este año he estado un poco frío en cuanto a entradas, y desde hace un tiempo que no publico nada, bueno deben de saber que Junio es en realidad el mes más fuerte para el blog, es cuando recibo el mayor número de visitas, generalmente entre mil o 2 mil visitas para leer las palabras de despedida, de cualquier manera quiero seguir escribiendo en el blog para todos aquellos que por asares del destino terminaron aquí y lo leen de vez en cuando.

Antes que nada tengo que agradecerles por seguir leyendo a pesar de que tengo mucho sin subir, sé que a algunos les gustan los cuentos y muchas gracias por eso, el cuento pasado lo escribí para un concurso de cuento pero no lo termine, ahora ya no lo puedo usar pero de todos modos esto de escribir lo hago realmente para desahogarme yo mismo no para ganar ningún tipo de concurso ni nada.

Tengo que aceptar que esto del corrector ortográfico del Safari es muy bueno, aunque Word tendrá la decisión final en cuanto a eso. 

Bueno de cualquier manera, hoy de repente me entro la inspiración y tenía tres opciones:
  1. 1. Irme a dormir e ignorar mi sentido de la inspiración.
  2. 2. Ponerme a recordar viejos momentos consumiendo la inspiración en recordar las cosas.
  3. 3. Escribir en el blog.
Bueno, la segunda no es una decisión totalmente, solo pasa de repente, pero me estoy esforzando para poder lograr la última que es la más importante, seguir escribiendo en el blog.

Estaba pensando en un cuento pero la verdad no tiene nada que ver con el género que suelo escribir así que yo creo que ese se queda únicamente para las hojas de mi cuaderno y para mi propia imaginación. He estado intentando escribir algo bueno, un cuento que exprese lo que siento, o que me haga dejar a un lado ideas y cosas así pero simplemente no puedo, y eso que tengo que aceptar que debería de estar inspirado.

Las cosas han cambiado pero siguen iguales, no sé muy bien cómo explicarles. La última vez que escribí, creo que fue haya por enero o febrero, las cosas en mi vida eran como siempre, como dije en algún momento estoy en ese punto del 5 años después... aun así tienen que saber que la vida me ha tratado bien, no sé si en algún momento les explique a cerca de las temporadas de mi vida, y que en algunas ocasiones me gusta ver mi vida como una serie de televisión, una clase de humor negro de esas que tienen risas de fondo para decirte en que momento te tienes que reír.

Bueno el punto es que las cosas se estaban volviendo un poco aburridas, al parecer después de siete temporadas los escritores se van quedando sin ideas. Digamos que la primera temporada es algo así como en secundaria, realmente es un piloto, tuvo muy pocos capítulos pero era para darle una idea a la gente de lo que venía. En prepa se consumen unas cuatro temporadas, si no es que más, a través de las diferentes cosas que me pasan, es casi una por semestre, digamos que segundo, tercer y cuarto semestre se unen en una sola, pasaron cosas si pero no tan importantes como para hacer una división de temporadas. Después vienen la cuarta y quinta temporada que son las que hicieron que la serie se volviera una de las más vistas. Viene la sexta temporada que ha sido de las peores, los escritores se emocionaron con eso de las otras temporadas y llegaron a creer que escribir cualquier cosa sería aceptada por la audiencia, pero vaya que el público de la televisión es difícil. Para la séptima temporada tenían tres opciones:
  1. 1. Mataban al protagonista de manera que quedara como héroe y su funeral fuera el capítulo final.
  2. 2. Terminaban la serie de tal manera que pudieran hacer una película para salir por lo menos tablas de la producción.
  3. 3. Volvían a hacer que el protagonista se enamorara, no sin antes meterse en algunos problemas un tanto dramáticos.
Así que optaron por la tercera opción, y fue así como llegue al punto donde estoy ahora. Debo de aceptar que como siempre no me arrepiento de nada de lo que paso, si llegue a hacer algo era porque en el momento lo sentía y arrepentirse de eso es como hacer a un lado al Wisi del pasado.

De igual manera las cosas están mejor que nunca, me siento bien, digamos que en estos momentos estoy en unos capítulos especiales "El Verano 2011" o algo por el estilo.

Creo que eso es lo que me faltaba para seguir disfrutando de mi vida, sentirme otra vez el protagonista de mi serie, y es que ese había sido este problema, eso de los "5 años después" solo hace que la vida pierda sentido, ¿Por qué esperar esos cinco años si puedo hacer algo ahorita?

Espero que ustedes no pierdan el protagonismo en su serie, o película, o libro, canción, obra de teatro, telenovela...lo que sea que estén viviendo en este momento. Lo más importante es que sientan que realmente son ustedes los que deciden que pasa, los que disfrutan cada cosa que hay en su vida. No por eso les digo que tienen que ir a hacer quien sabe cuántas cosas, hay que saber a diferenciar que cosas valen la pena y que otras no. Pero eso es poder de decisión y esas cosas que nos enseñan en alguna parte en nuestras vidas pero realmente no sabemos que las tenemos hasta que nos vemos en alguna situación donde tenemos que usarlas.

De igual manera, había olvidado lo cómodo que me sentía en el blog, se me había olvidado en realidad porque había iniciado esto, pero creo que hoy recordé un poco. El blog inicio como una forma para decir lo que siento, o simplemente escribir cuando quería desahogarme, es solo que me perdí un poco y pensé que ya no era tan importante. Hubo un punto en el que realmente creí que había perdido la capacidad de desahogarme escribiendo, pero sigue ahí esperando a convertirse en más entradas.

He escrito por lo menos 14 entradas por año y espero que este no sea la excepción, aunque tengo que admitir que mis entradas han perdido calidad, digo si son lectores de mucho tiempo recordaran las entradas masivas que llegaba a escribir en algunos momentos, que incluso a mí me daban flojera leerlas después, y tengo que agradecerles a todos aquellos que han leído las letras que salen de estos dedos.

¿Recuerdan mi máquina de escribir? Bueno hace rato que no he escrito nada en ella, tengo unos cuantos inicios de cuentos pero descubrí que solo la uso para empezar un cuento pero nunca terminarlo. Me di cuenta también que me gusta mucho usar únicamente diálogos y nunca ponerles nombre a mis personajes, pero bueno eso ya será algo que ustedes descubrirán con el tiempo.

Esas cosas del amor de mi vida, bueno tengo que admitir que por un momento perdí la fe, o bueno no perderla en sí. Les platico rápido.

Me estanque en un viejo "amor", una persona que me hizo sentir muy especial, e idealice la relación con ella, convirtiéndola en todo aquello que buscaba en una mujer, y se volvió una obsesión, buscar similitudes con cada chava que salía, pensar que podía ser como ella o no. Buscar cosas que esta nueva chava podía hacer y mi viejo "amor" no.

Bueno el punto es que después de mucho tiempo seguía con ese amor ideal, y era porque realmente nunca le di un final definitivo, siempre trate de dejar una puerta abierta en un futuro, y eso me decía a mí mismo, "no fue un adiós, fue un hasta luego", "en algún momento la volveré a ver", bueno muchas cosas, y siempre que pensaba en algo calculaba tiempos sin estar con ella, y cosas de ese estilo. Bueno ya saben.

Hoy puedo decir que el ideal se rompió, me di cuenta que muchas de esas cosas que pensaba existían solo en mi cabeza, y que de cierta manera ella no es más que una persona normal, alguien que trata de vivir su vida y que hace mucho tiempo me superó y dejó de pensar en mí, es solo que yo no lograba asimilarlo a pesar de muchas cosas que habían pasado. Me di cuenta de eso y las cosas cambiaron, realmente hoy puedo decir que deje a un lado ese fantasma que me seguía a todas partes, y estoy listo para dar oportunidad a alguien más, y es lo que estoy haciendo en este momento, y créanme que en realidad se siente muy bien, claro que camino con cuidado, no quiero salir lastimado, pero aun así estoy intentándole.

Espero que ustedes nunca lleguen al punto de idealizar una relación, créanme que es algo malo, muy malo, y son cosas que uno no puede controlar, llega el momento en el que simplemente las cosas dejan de ser igual y es ese momento en el que podemos seguir adelante.

Sobre la búsqueda del amor de mi vida, bueno puedo decir que en este momento la tengo algo así como pausada, estoy en un punto en el que realmente puedo perder toda la fe que tengo en eso y que me mueve a seguir buscando, es sorprendente el alcance que puede llegar a tener una decepción. Creo que en estos momentos hay alguien que puede llegar a ocupar ese puesto, sé que apenas tengo 20 años, pero se vale soñar de vez en cuando, se vale pensar que una persona puede ser el amor de tu vida.

Sobre todo lo demás, las cosas románticas y todo eso, creo que siguen por ahí, ya no como antes, tengo que admitir que antes era algo así como un romántico empedernido que lo único que buscaba era como enamorar a la próxima persona que podía ser el amor de su vida, o que creía que en alguna situación cotidiana podía encontrar a la que se convertiría en el próximo amor de su vida. Supongo que todo eso alimentado por una dosis de películas románticas, series de televisión y canciones tontas pueden hacer que una persona llegue a pensar eso.

Necesité de una buena dosis de "500 Days of Summer" combinado con "Scott Pilgrim vs The World" para darme cuenta de muchas cosas y olvidar eso, y solo empezar a vivir las cosas sin mirar al futuro pensando que en algún momento llegara el amor de mi vida, eso pasará lo busque o no, y si no pasa por algo fue así. Es por eso que en estos momentos eso se ha convertido en otra cosa, deje de buscar mi Summer, mi Autumn o mi Ramona, las cosas simplemente se convirtieron en algo diferente.

Voy a pensar las cosas dos veces antes de decirlas y/o publicarlas, creo que publicare esto en facebook y twitter, no lo sé, antes lo pasare por Word.

Unas ultimas cosas, nomás para tenerlos informados. Estos últimos días estuve realmente muy enfermo, los que tienen la desgracia de seguirme en twitter creo que pudieron ver eso, de igual manera me siento mejor, nada de que preocuparse.
Estoy haciendo verano, las cosas van bien, algo me dice que estas serás unas buenas vacaciones. Pero bueno Wisi del futuro leerá esto en algún momento y se reirá.
Muchas gracias por seguir leyendo y por ayudarme a llegar a las 23 mil visitas, es un logro para mí en 4 años lograr esa cantidad de visitas, es algo así como un promedio de casi 6 mil visitas al año, gracias a todos.
Seguimos leyendonos.